¿Se pueden utilizar imágenes creadas con IA con fines comerciales?

¿Se pueden utilizar imágenes creadas con IA con fines comerciales?

Las herramientas de inteligencia artificial generativa permiten crear en segundos fotografías, ilustraciones, diseños y recursos gráficos que cada vez se utilizan más en publicidad, páginas web, redes sociales o campañas empresariales.

Pero surge una duda importante: ¿se puede utilizar comercialmente una imagen creada con inteligencia artificial?

La respuesta general es sí, pero con matices. Utilizar una herramienta de IA para generar una imagen no significa automáticamente que podamos hacer cualquier cosa con el resultado.

1. Lo primero: revisar las condiciones de la herramienta

Antes de utilizar una imagen con fines comerciales conviene comprobar las condiciones de uso de la plataforma con la que se ha generado.

Cada proveedor puede establecer reglas diferentes sobre la utilización de los contenidos creados, especialmente en aspectos como publicidad, venta de productos, publicaciones editoriales o explotación profesional.

Por tanto, antes de incorporar una imagen generada por IA a una campaña, una página web o un producto comercial, es recomendable verificar qué derechos concede la plataforma sobre los resultados obtenidos.

2. ¿Tiene derechos de autor una imagen creada por IA?

Esta es una de las cuestiones más complejas.

En España, la Ley de Propiedad Intelectual establece que se considera autor a la persona natural que crea una obra literaria, artística o científica. BOE

Esto plantea dificultades cuando una imagen ha sido generada fundamentalmente por un sistema de inteligencia artificial.

Actualmente, la protección puede depender del grado de intervención creativa humana. Cuanto mayor sea la aportación personal del usuario —por ejemplo, mediante decisiones creativas, edición, composición o transformación posterior— más argumentos pueden existir para considerar que hay una creación humana protegible.

La cuestión continúa evolucionando. En 2026, un tribunal de Múnich consideró que una imagen generada mediante IA solo podría alcanzar protección por derechos de autor cuando las decisiones incorporadas por la persona determinen suficientemente el resultado como expresión de sus propias elecciones creativas. EUIPO

3. Poder utilizar una imagen no significa tener exclusividad

Este punto es especialmente importante para las empresas.

Aunque las condiciones de una herramienta permitan utilizar comercialmente una imagen, eso no significa necesariamente que exista un derecho exclusivo sobre ella.

Si una creación puramente generada por IA no reúne los requisitos necesarios para recibir protección mediante derechos de autor, puede resultar más complicado impedir que terceros utilicen contenidos similares.

Por eso, cuando una imagen vaya a convertirse en un elemento esencial de una marca o campaña, puede ser aconsejable introducir una participación creativa humana significativa y conservar evidencias del proceso de creación.

4. Cuidado con marcas, personajes y obras de terceros

La inteligencia artificial no elimina los derechos preexistentes.

Por ejemplo, solicitar una imagen que reproduzca de forma demasiado cercana un personaje protegido, una fotografía, una obra artística o determinados elementos identificativos de una marca puede generar conflictos.

También pueden existir problemas relacionados con marcas registradas, diseños, derechos de imagen o competencia desleal.

El riesgo aumenta especialmente cuando el contenido se utiliza con una finalidad publicitaria o comercial.

Por ello, el hecho de que una imagen haya sido generada por una IA no garantiza automáticamente que esté libre de derechos de terceros.

5. ¿Y si aparece una persona real?

Cuando una imagen reproduce o imita claramente a una persona identificable pueden entrar en juego derechos distintos a los derechos de autor.

El derecho a la propia imagen, la privacidad y, en determinados casos, la protección de datos también deben tenerse en cuenta.

Utilizar la apariencia de una persona para promocionar un producto sin autorización puede generar problemas, especialmente si la imagen puede hacer pensar que esa persona apoya una determinada marca o servicio.

6. Nuevas obligaciones de transparencia sobre contenido generado por IA

La normativa europea también está incorporando obligaciones específicas relacionadas con los contenidos sintéticos.

Las obligaciones de transparencia del artículo 50 del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial son aplicables desde el 2 de agosto de 2026. Entre otras medidas, determinadas soluciones de IA generativa deben facilitar que sus resultados puedan identificarse como generados o manipulados artificialmente. Digital Strategy

Además, existen obligaciones específicas respecto a determinados contenidos manipulados o deepfakes.

Esto significa que las empresas no solo tendrán que analizar qué pueden hacer con una imagen, sino también cuándo deben informar sobre su origen artificial.

Utilizar IA comercialmente exige algo más que generar una imagen

Las imágenes creadas mediante inteligencia artificial ofrecen grandes oportunidades para publicidad, diseño y comunicación empresarial, pero no constituyen un espacio sin reglas.

Antes de utilizar una imagen con fines comerciales conviene comprobar:

  • las condiciones de uso de la herramienta;
  • la posible existencia de derechos de terceros;
  • si aparecen personas identificables;
  • el grado de aportación creativa humana;
  • y las obligaciones de transparencia aplicables.

La regulación europea continúa evolucionando y también lo está haciendo la interpretación de los tribunales.

Por eso, cuando una imagen generada por IA vaya a formar parte de una campaña relevante, una marca o un producto comercial, revisar previamente sus implicaciones jurídicas puede evitar problemas posteriores.

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